Rouco asegura que 2005 será recordado por «la desaparición del matrimonio»
Jan 07, 2006
El cardenal
afirma que este año se ha vulnerado «el derecho de los padres a educar a sus
hijos»
(La Razón digital, 01 de enero de 2006) Madrid- El cardenal arzobispo de Madrid
cierra el año con un toque pesimista y esperanzas de futuro. Antonio María Rouco
Varela afirmó ayer, durante la celebración en La Almudena de la fiesta de la
Sagrada Familia, que el ya casi extinto 2005 será recordado «porque ha
desaparecido del ordenamiento jurídico de España la protección específica e
irrenunciable propia del matrimonio verdadero entre el varón y la mujer, del que
nace y sobre el que se edifica la verdadera familia». Así, el purpurado gallego
que dirige la archidiócesis de la capital señaló su preocupación por las
consecuencias que surgirán tras la aprobación del matrimonio entre personas del
mismo sexo. Pero su análisis no se quedó en esta polémica medida del Gobierno
Zapatero.
Del mismo modo, el cardenal Rouco aseguró que este año también será recordado
«como el año en que no se ha logrado salvaguardar el principio del derecho
fundamental de los padres a decidir el tipo de escuela que quieren para sus
hijos y, en todo caso, para determinar su formación moral y religiosa de acuerdo
con sus propias convicciones», en referencia a otra iniciativa del Ejecutivo
como es la Ley Orgánica de Educación. Una ley sobre la que se cierne «la sombra
de la ideología de Estado» a través de la asignatura Educación para la
Ciudadanía como materia de enseñanza obligatoria.
El ex presidente de la Conferencia Episcopal también lamentó durante su
homilía la enorme cifra de abortos que se han realizado este año en nuestro país
-84.985-. Este dato «revela hasta qué grado de gravedad está llegando la
relativización moral de las conciencias respecto al derecho a la vida de los más
indefensos e inocentes», señaló. Así, el purpurado matizó que también «han
comenzado a abrirse política y jurídicamente las puertas para una manipulación
de los embriones humanos en aras del puro pragmatismo científico y de un
utilitarismo social sin fronteras».
Una Iglesia despierta. Pero, para el cardenal Rouco, no todo son borrones en
las páginas de 2005. De hecho, el arzobispo de la capital calificó de «luminosos
contrapuntos para la esperanza» las movilizaciones sociales propuestas desde
plataformas católicas de seglares, sobre todo en materia de familia. «La memoria
histórica reseñará 2005 como el año del despertar de un nuevo y activo sentido
de responsabilidad de los seglares católicos respecto a la familia», señaló.
Estas familias católicas «están dispuestas a asumir la defensa y promoción de la
familia como un aspecto fundamental de su vocación y misión en la Iglesia y en
el mundo», aseguró Rouco. Precisamente por eso, el purpurado exhortó a los
católicos a «ser testigos del Evangelio de la familia con testimonio de vida».